La gruta
En la roca, donde el tiempo se detiene
Bajo la villa, excavada en la roca viva, se abre la gruta. Durante siglos guardó las prensas con las que aquí se hacía el vino; hoy guarda una atmósfera que no se encuentra en ningún otro sitio.
En el centro, una bañera de hidromasaje privada. Alrededor, la piedra, la penumbra, las viejas barricas. Es el sitio ideal para cerrar un día en la costa, con una copa y nada más.
Disponible con un suplemento de 120 € por estancia
La gruta se reserva aparte, junto con la estancia: hay que solicitarla antes de la llegada.
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Dentro de la gruta